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VI SIMPOSIO SOBRE SEGURO DE DEPOSITOS
SEDESA organizó el
martes 26 de
abril, el “VI Simposio sobre Seguro de
Depósitos” que contó con la presencia de destacadas figuras
del ambito nacional y del exterior.
En el encuentro,
se debatió sobre “Requisitos y
consecuencias de un Seguro de Depósitos”
A continuación presentamos los conceptos más
relevantes de los expositores.
"Desarrollo de más
mecanismos de cobertura"
Miguel Pesce, vicepresidente
del BCRA
Para asegurar su crecimiento la Argentina necesita, entre otras cosas,
no poner en riesgo nuevamente su sistema de pagos, “un objetivo al que
colaborará no sólo la existencia del seguro de depósitos sino el desarrollo de
un sistema de coberturas de mercado que permita a los agentes económicos
desarrollar su actividad en un marco de mayor previsibilidad”, planteó hoy al
dejar inaugurado el VI Simposio sobre Seguros de Depósitos el vicepresidente
del Banco Central (BCRA), Miguel Pesce.
Pesce reiteró que el verdadero desafío que enfrenta la Argentina es
ingresar en una etapa de crecimiento estable y sostenido para paliar el déficit
social que legó la última crisis.
En este sentido, recordó que la Argentina llegó a tener más de la mitad
de su población bajo la línea de la pobreza y una tasa de desocupación mayor al
20% y aunque ambos indicadores han mejorado mucho en los últimos dos a;os
recordó que aún distan de ser los adecuado “para un país que aspira a un mayor
grado de integración”.
El funcionario dijo que en el marco de este proceso de recuperación el
mejor aporte que puede realizar el sector bancario y el mercado local de
capitales es crecer y esforzarse en el desarrollo de nuevos mecanismos que
ayuden a reducir al mínimo posible el riesgo de que una crisis vuelva a
impactar sobre el sistema de pagos “con las nefastas consecuencias que eso
supone para la economía, como dolorosamente pudimos comprobarlo”.
Al respecto valoró la fortaleza que muestra hoy el sistema local de
seguro de depósitos, pero insistió en la necesidad de rodearlo de otros
mecanismos que permitan a las empresas y personas buscar sus propios mecanismos
de reaseguro, por lo que abogó por una creciente securitización de los
préstamos y la profundización de los mercados de futuro de divisas y tasas,
entre otros instrumentos.
"La caída de un banco la paga todo el sistema financiero”
José Carlos Jaime, presidente de Sedesa
La caída de un banco suele afectar a todo el
sistema financiero, por lo que existencia del sistema de seguros de depósitos
se justifica no sólo como una protección del ahorrista poco sofisticado, sino
principalmente como un resguardo del sistema de pagos. Así lo afirmó el titular
de SEDESA, José Carlos Jaime, quien
consideró.
En él “VI Simposio sobre Seguro de
Depósitos” organizado por SEDESA, Jaime salió al cruce además de quienes
afirman que el sistema de seguros de depósitos atenta en contra de la
disciplina del mercado. “Me pregunto si lo que están tratando de convencer
es una suerte de penitencia al ahorrista que se equivoca”, declaró.
Jaime destacó también
la importancia del seguro de depósitos ya que la permanencia de bancos en
dificultades en un riesgo contaminante del propio sistema y, tal sentido,
subrayó la necesidad de “un accionar
oportuno”. Al respecto, advirtió sin embargo, que existe un problema que
siempre se presenta en un sistema de seguros a la hora de actuar y es la
dilación de decidir cuándo un banco
entra en problemas de liquidez y solvencia. Esto es consecuencia de que los
supervisores piden más tiempo o del temor que existe entre los funcionarios de
tener luego algún problema legal a raíz de su decisión.
“Tenemos que buscar que quien está
cumpliendo con la ley esté indemne”, dijo Jaime, para quien la “indemnidad
de los funcionarios” implica que, en caso de intervenir un banco en problemas,
debería existir una legislación “más o menos taxativa que marque los casos
de pautas de actuación”. “El funcionario está básicamente a salvo de los
atajos que siempre se toman por parte de los causantes del propio problema para
salvar sus responsabilidades”, indicó.
En la actualidad, dijo Jaime, prácticamente
todos los países del mundo tienen un sistema de garantía de depósitos. Tal es
el caso de 65 de los países del FMI, representativos del 87% del PBI mundial,
al igual que en todos los países del Grupo de los Siete (G7). “Un sistema de
seguro de depósitos existe en todo el mundo y es lógico que cuando hay bonanza
pensemos ¿para qué tenerlo? Pero cuando
la cosa cambia y viene la tormenta, buscamos un benévolo protector”,
finalizó.
“Dimensión
óptima de un fondo
de garantía de depósitos”
Arthur
Murton director
del FDIC (Seguro
de Depósitos de
Estados Unidos)
Estados
Unidos analiza la
reforma de su sistema
de garantía de los
depósitos bancarios,
hoy conformado por
dos fondos de cobertura
y que cubre las
colocaciones por
hasta 100.000 dólares,
según admitió hoy
aquí Arthur Murton,
director de la división
de seguros e investigación
de la Federal Deposit
Insurance Corporation
(FDIC). Murton fue
el encargado de
exponer en el primer
bloque del VI Simposio
Anual sobre Seguro
de Depósitos que
organiza Sedesa,
la sociedad local
que cubre los depósitos
bancarios en la
Argentina de hasta
$30.000 siempre
que estén pactados
a rendimientos que
no excedan la tasa
de referencia que,
en base al promedio
del mercado, establece
el Banco Central.
El economista expuso
las características
de la reforma bajo
estudio como una
prueba de que los
sistemas de seguros
deben estar sometidos
a un proceso de
revisión y readecuación
permanente, en función
de los cambios que
se verifiquen sobre
el propio sistema
financiero.
En
este sentido, Murton
indicó que la tendencia
a la concentración
que mostró en los
últimos años el
sistema bancario
de los Estados Unidos,
la que se puede
acelerar desde la
aplicación de las
normas prudenciales
conocidas como Basilea
II según arriesgó,
torna inadecuado
mantener el actual
sistema que se compone
de dos fondos de
garantías: el FDIC,
que cubre los depósitos
radicados en bancos,
y el SAIF, que hace
lo propio con las
colocaciones en
cajas de ahorro
y préstamo, las
entidades más chicas
y regionalizadas
del sistema. “Lo
que ahora estamos
proponiendo es fusionar
ambos fondos, además
de igualar proporcionalmente
los aportes que
deben hacer las
entidades y cambiar
el criterio con
que lo hacen”, dijo
en relación a que
en la actualidad
la mayor parte de
los bancos estadounidenses
no pagan el seguro
porque sólo lo hacen
aquellos que no
presentan un alto
rango de solvencia.
“Esto es algo contrario
a un criterio racional
que es que esta
clase de coberturas
se paguen en las
épocas de vacas
gordas, porque es
lógico pensar que
cuando haya problemas
y quisiéramos comenzar
a cobrarles nos
va a resultar mucho
más dificultoso”,
dijo.
Murton
explicó además que
la reforma que proponen,
y está analizando
en comisión el congreso
de Estados Unidos,
supone además una
readecuación de
los montos bajo
cobertura, auque
admitió que los
criterios bajo análisis
son varios. “Desde
hace 25 años se
garantizan todas
las colocaciones
de hasta 100.000
dólares estadounidenses,
pero ahora algunos
proponen elevar
este límite hasta
los 200.000 dólares
tomando en cuenta
la erosión inflacionaria,
aunque nosotros
nos inclinamos más
por mantener el
tope e indexarlo
de aquí en más por
la inflación, para
mantenerlo actualizado
a valor real y no
tener que ir haciendo
ajustes’, confió.
El
estadounidense expuso
en el Salón Colonial
del Hotel Marriott
Plaza de esta capital,
sede de VI Simposio
de Sedesa, ante
un centenar de banqueros
y especialistas
en análisis de bancos
y funcionarios del
BCRA. En este ámbito
narró que el FDIC
cuenta además con
un área de supervisión
en la que trabajan
más de 5000 inspectores
y que esa tarea
del control la comparten
en Estados Unidos
al menos cuatro
organismos gubernamentales
de alcance nacional,
además de los bancos
centrales de cada
estado. “Aunque
pueda parecer complicado,
se trabaja bastante
bien”, respondió
ante una consulta
puntual de un asistente.
Convocado a exponer
sobre la dimensión
óptima de un fondo
de garantía, el
especialista dijo
que en los Estados
Unidos creen que
debe contar con
fondos para cubrir
al menos el 1,25%
de los depósitos
bajo garantía.
"Funcionamiento
de la red de seguridad
en España"
Gonzalo
Gil, subgobernador
del Banco de España
El
funcionario español
aclaró que tanto
el BBVA como el
Santander ya habían
previsionado la
totalidad de su
participación en
el país, por lo
que la crisis financiera
no generó problemas
para el funcionamiento
de las respectivas
entidades en España.
Y, al mismo tiempo,
dejó en claro que
la cobertura de
los depósitos que
rige en su país
“sólo se aplica
para los bancos
dentro de España
y en los países
de la Unión Europea
que no tienen la
cobertura correspondiente”.
El seguro sobre
los depósitos española
asciende a 20.000
euros.
En
el marco del seminario
sobre “Requisitos
y Consecuencias
de un Seguro de
Depósitos”, Gil
detalló los mecanismos
de supervisión que
desarrolla el Banco
Central de España
y las experiencias
relacionadas con
crisis pasadas que
afectaron a los
bancos en su país.
En este contexto,
detalló que los
problemas en la
actividad económica
no alcanzan para
explicar por si
solas las crisis
bancarias: “En el
fondo siempre se
esconde un problema
de gerenciamiento
dentro de la entidad
en problemas”.
Citó
como ejemplo el
caso del Banesto,
una de las entidades
más grandes de España
que cayó en 1993
y el de otras instituciones
españolas que también
sufrieron la crisis
del período 1978-1983,
cuando más de 50
entidades tuvieron
severos problemas
de liquidez. “En
un contexto adverso,
siempre hay bancos
que salen muy bien
y otros que no lo
consiguen”, aseveró
Gil.
Gil
defendió la idea
de que la supervisión
bancaria “siempre
recaiga en las funciones
del Banco Central”,
aunque aclaró que
los fondos de garantías
de los depósitos
también tienen un
rol clave para las
prevenciones de
crisis, o en su
defecto el arreglo
de la misma. “Por
ley, en España el
fondo que garantiza
los depósitos debe
calcular cuánto
le costaría participar
en un salvataje
respecto al pago
que debería hacerse
a los ahorristas
si la entidad quebrara”,
aseguró el funcionario.
En ese sentido,
el esquema utilizado
es similar al argentino,
ya que en los últimos
casos de crisis
bancarias Sedesa
intervino para apoyar
compras o fusiones
de entidades, privilegiando
esta salida a la
liquidación de la
entidad y la cobertura
de los ahorristas
(la garantía son
30.000 pesos por
persona). El esquema
de aportes al fondo
de garantía español
es parecido al de
aquí: los bancos
deben ingresar hasta
un 2 por mil de
sus depósitos. Por
último, Gil enfatizo
que se está trabajando
en el marco de la
Unión Europea para
consolidar el trabajo
de los supervisores
bancarios en toda
la región, aunque
se trata de “un
trabajo de largo
plazo”. “Existe
–añadió- una necesidad
de mayor coordinación,
cooperación e intercambio
de información”.
"La
red de seguridad
financiera no debe
concebirse simplemente
como el sistema
de seguros con una
prima"
Nancy
Wentzler Controlador
Adjunta para análisis
Bancario y Financiero
Global, de la Office
of the Comptroller
of Currency (OCC)
La
economista norteamericana
Nancy Wentzler propugnó
la incorporación
de la red de seguridad
bancaria como una
herramienta integral
que los sistemas
bancarios deben
sumar a los tres
pilares contemplados
en las técnicas
prudenciales contenidas
en las normas de
Basilea II.
Wentzler,
que expuso hoy en
el VI Simposio de
SEDESA, es Contralor
Adjunto de la Oficina
de Contralor de
la Moneda de los
Estados Unidos (OCC),
economista Jefa
para Banca Global
y Análisis Financiero
de la entidad. Desde
esa posición está
a cargo del análisis
de los riesgos potenciales
para el sistema
bancario y el desarrollo
de modelos de riesgo
para servir como
herramientas de
alarma para tales
riesgos.
“La
red de seguridad
financiera no debe
concebirse simplemente
como el sistema
de seguros con una
prima. Es mucho
más y debemos pensar
en una estrategia
global de seguridad
bancaria. Los costos
de esta red deben
adecuarse a cada
situación”, explicó
la especialista.
Wentzler
explicó que las
normas Basilea II,
las últimas que
se han redactado
y que serán de aplicación
en materia prudencial,
están basadas sobre
tres pilares, inalterables
individualmente,
aunque “les falta
un cuarto pilar,
el de la red de
seguridad”. La economista
reseñó que los tres
pilares de Basilea
II son las normas
de regulación del
capital de los bancos;
los controles de
supervisión del
riesgo; y la disciplina
de mercado.
“Debe
contemplarse que
el sistema regulatorio
bancario esté conformado
por instituciones
que procuren proteger
la intermediación
y el sistema de
pagos –señaló la
funcionaria-. La
red de supervisión
y de seguridad deben
optimizar el costo
del sistema regulatorio
y, al mismo tiempo,
mantener las condiciones
para el acceso al
crédito, y dar una
señal a los bancos
acerca de cómo tomar
riesgos”, indicó.
A
juicio de Wentzler,
los costos de las
garantías y de la
instrumentación
de las redes pueden
afectar la competencia,
habida cuenta de
los efectos en la
eficiencia de los
bancos que implicarían.
“En
los Estados Unidos,
hubo casos en que
ciertas limitaciones
de acceso al mercado
de los bancos los
convirtieron en
menos eficientes”,
dijo la especialista.
A
la vez, sostuvo
que “el costo de
asegurar los depósitos
debe contemplar
la probabilidad
de incumplimiento,
de las pérdidas
inesperadas. En
general, se evalúa
el potencial de
incumplimiento y
las exposiciones
de las carteras,
de acotar los riesgos
controlables”, reseñó.
“Como supervisores,
somos equivalentes
a los analistas
de crédito, y estmos
tratando de reducir
los factores de
incumplimiento”,
sostuvo Wentzler.
Abundó
la funcionaria de
la OCC que “el precio
de la red de seguridad
financiera debe
contemplar las preguntas
de cuánto es el
costo que va a producir
en las ganancias
y en el sistema
un daño previsible.
Pero, esencialmente
–remarcó-, la red
de seguridad financiera
está para cubrir
las pérdidas imprevistas”.
Por
otra parte, Wentzler
advirtió que, crecientemente,
la globalización
del mercado financiero
demuestra que “el
aleteo de una mariposa
en Nueva York puede
tener consecuencias
en el sistema financiero
de Hong Kong”. Lamentablemente,
acotó, “todavía
no estamos en condiciones
de aplicar soluciones
en esa escala. Pero
nos dirigimos hacia
eso”.
A
la vez, basándose
en la experiencia
de varias crisis
bancarias, desaconsejó
las soluciones del
tipo de “contabilidad
creativa” para sostener
a una entidad. “Esto
de darle beneficios
a los bancos en
una suerte de contabilidad
creativa aumenta
los costos bancarios,
y por ahí resolvemos
una situación e
impedimos una quiebra,
pero enviamos un
mensaje que exacerba
los malos comportamientos”
en el sistema, explicó.
Como
salida ante lo que
los bancos pueden
interpretar como
una salida prepotente,
Wentzler reseñó
que “en los Estados
Unidos, en lugar
de tomar medidas
legales, creamos
la figura del ombudsman
financiero, para
resolver las garantías.
Los bancos pueden
quejarse de las
decisiones y puede
generarse una tensión
con el regulador.
En ese caso, existe
un observador, un
auditor independiente,
que a veces decide
en contra de la
OCC, y es una institución
importante para
corregir un comportamiento
indebido”.
Finalmente,
advirtió Wentzler
que los sistemas
bancarios deben
“avanzar hacia un
sistema de alerta
temprano que identifique
los bancos que pueden
tener problemas
y reduzca la lista
de candidatos a
la red de seguridad
financiera”. “Si
tenemos una supervisión
no de lo que ya
ocurrió, ni siquiera
de lo que está ocurriendo,
sino de los problemas
que van a ocurrir,
tendremos una discusión
absolutamente diferente
con los bancos”,
concluyó.
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